Llevaba 4 días, y noches, en Bangkok sin grandes pasiones ni noches de locura hasta que llegó ella, abrazando a todo el mundo y disfrutando de la hospitalidad tailandesa. Habiéndola recogido ese mismo dia a las 6am en el aeropuerto de Bangkok, todavía tenia que tirar de ella cuando nos íbamos a dormir a las 6.30am, del día siguiente. Fue una noche muy divertida.
A la mañana siguiente, haciendo de despertador de la chiquilla la levanto por las orejas, perdiamos el avión hacia el Norte. Con muchos apuros conseguimos meter las maletas en el check-in de AirAsia y nos vamos a Chiang Mai. Durante los siguientes 3 días hemos disfrutado de un pequeño resort junto a la antigua muralla de la ciudad, de paseos en elefante y de juegos varios, incluyendo tigres, Thai-Boxing y por supuesto cerveza y pollo frito.
Nuestro entretenimiento ha sido singular acompañados por una pareja de mexicanos que, a la primera parecían aventureros y tras litros de Relec y agua Nestle ("para ir sobre seguro") nos demostraron que al otro lado del charco también hay sibaritas. Han sido unos días muy agradables. Mención especial a la violencia desatada por María en sus comentarios durante los combates tailandeses.
Ahora nos encontramos en Bangkok dispuestos a tomar el vuelo que nos llevara a las islas del sureste tailandes, Samui, Phagnan y Tao. Que para el que no lo sepa es donde se celebra la Full Moon Party.
Por lo que se ve, en 10 días vamos a disfrutar de un paquete bastante completo de todas las variedades que se pueden encontrar en Tailandia.
Cuando se me pase la resaca cuelgo fotos.
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